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Crónica de una noche …

A pesar de todas las historias que pueda haber detrás del trabajo de las bailarinas, en esta celebración por el día internacional de la mujer, acudimos a un centro nocturno  de la ciudad  de Puebla conocido como  Porky´s, para intentar acercarnos a la historia de alguna de las mujeres que desempeñan un trabajo como bailarinas.

 La aventura comenzó desde que llegamos al lugar, en la entrada nos topamos con un par de sujetos cuya corpulencia era notoria, ellos deliberaban a quien dejar  pasar, ya que sobrepasamos la cadena que anteriormente nos impedía  el acceso, uno de ellos nos solicitó las  identificaciones, después mis acompañantes fueron sometidos a una revisión por tacto y obviamente a un análisis de su apariencia, los elementos de la seguridad guiaron su mirada desde sus pies hasta su rostro, a mí sólo me dirigieron una mirada de admiración e incluso hasta repulsión

Cuando logramos entrar al sitio, me encontré con una considerable cantidad de pistas iluminadas con luces neón, todo aquello olía a una extraña mezcla entre alcohol y sudor humano, volteé y admire el cuadro, las mesas que rodean las pistas, donde se encontraban únicamente hombres, que bebían de costosas botellas y a la par admiraban  a esas bellas mujeres bailar al redor de un tubo, usaban  tacones que sobrepasan los 10 centímetros y pequeños trajes elaborados con telas brillantes que nos permiten percibir sus cuerpos por completo.

Todas las miradas se centraban en sus piernas cuando se  acercaban lentamente y con una actitud seductora hacia los observadores

Estando sentada frente una delgada bailarina que había llegado hasta nuestra mesa por que conseguimos invitarle una copa, no pude evitar pensar cuales serían las razones por las que había llegado a ese lugar,¿ estaba ahí porque lo deseaba?, ¿el dinero que ganaba le daba la vida que quería?,¿ valía la pena desvestirse y dejarse tocar, para sobrevivir?; a pesar de todas la preguntas que surgieron en mi mente y por las que sentía la necesidad de cuestionarla, ella se porto de  lo más indiferente,  intente que hablara todo el tiempo que pudimos mantenerla sentada con nosotros pero no lo conseguí, el costo de las copas es relativamente alto entre 90 y 120 pesos , gastamos un monto que ascendió los 1500 pesos y  “Alma” se limitó a durante una hora y media a beber y hablar sobre el licor o la compra de boletos para lo que se conoce como un “privado”, mientras yo sólo intentaba hacerla hablar sin éxito en ninguno de los intentos.

Después del surgimiento de todas aquellas ideas y la decepción por no haber conseguido el objetivo previsto, salimos pasadas las 3 de la mañana, habiendo regalado  tiempo y dinero en un sitio de luces neón y que sólo funciona por las noches, de hombres elegantes y mujeres bien fabricadas, por lo que  sólo me queda concluir que a pesar del silencio que presenciamos, las historias seguirán estando ahí esperando por ser contadas.


Posted by 162112 on Mar 12 2010
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