Universidad IberoamericanaProcesos EducativosPensamiento Lenguaje y Creatividad.Adair Asgard Varela Marruffo.
Monografía: Leyes del Desarrollo psíquico del niño:
El desarrollo psíquico del niño se puede interpretar desde muchas perspectivas, ya que el recién nacido y a la postre el infante nacen y se desenvuelven dentro de un contexto evolutivo-histórico, sin embargo la genética es un código predeterminado y que puede explotar dadas ciertas circunstancias que se encuentran en el ambiente socio-cultural.
Un niño es igual en México, como lo es en Brasil o en Rusia, al nacer las necesidades básicas se satisfacen cuando la madre hace el rol dador de satisfacción, es en ese momento que el recién nacido se esta formando en su mente que esta en pleno crecimiento la idea instintiva psicológica de la madre.
Rosseau decía que el niño es como un libro en blanco, y tiene mucho de razón en esto, pues los niños al nacer límpidos, ignorantes e inocentes son la blancura andando; el mundo adulto así como sus instituciones (escuela-iglesia-familia) dan forma a la idea del mundo, cognoscitivamente el niño deja los reflejos por la formulación de nociones abstractas.
Para que el niño asemeje ciertas conductas debe ser algo constante y marcado en su desarrollo, al momento que él se da cuenta que ha logrado algo, continuará su deseo de hacerlo con algo nuevo y de mejor forma; es claro que un buen desarrollo psíquico esta acompañado de una educación organizada y sistematizada, lo que coadyuva a que el niño comprenda las reglas, las normas, las tradiciones y las conductas sociales.
A.S. Makarenko decía que el trato cotidiano del niño con otras personas y en primer lugar con las de mayor edad, más experimentadas, mayores conocimientos, más hábiles e ideológicamente más preparadas deben ser precisamente considerado como el tipo humano específico de interacción con el medio social, como la causa principal del desarrollo de la conciencia del individuo en crecimiento.
Educativamente las primeras lecciones son de gran importancia y significativas, por lo que el material y el contenido educativo así como la forma de “enseñar” deben ser analizadas profesionalmente, a esta edad la educación será formadora de hábitos esenciales, la educación preescolar debe estar fundamentada en la plena realización del infante, claro esta todo de acuerdo a su edad y a sus potencialidades.
El lenguaje que esta a la par junto con su desarrollo físico y cognitivo va autodefiniéndose conforme trascurre su crecimiento, el lenguaje instintivo se transforma en palabras articuladas y fonemas concretos que adquiere con la interacción con su medio. La palabra no sólo sustituye a cualquier estímulo directo, sino que permite, además en virtud de su cualidad específica, formar nuevas conexiones con nuevos estímulos “sobre la marcha” es decir, sin entrenamiento alguno. Asegurando de este modo la máxima orientación en el ambiente circundante.
Cuanto más variadas y complejas sean las relaciones del niño que crece con el mundo de las personas y de las cosas, tanto más cambia y se intensifica su influencia inversa sobre ellas.
Los cinco sentidos durante el primer año de vida son las herramientas descubridoras, pues el tacto permite asimilar la forma y empezar a formarse una idea de lo “agarrado”, ya en la primera niñez al entrar en contacto y comunicación constante con lo que le rodea, el niño suscita sobre sí mediante la reacción del adulto.
Para la educación; la repetición de un problema ya resulto, del material ya asimilado suele contribuir a su consolidación, el planteamiento de un nuevo problema o de una variante diferente y más difícil evoca la búsqueda del procedimiento para resolverlo. Esto ocasiona que se desarrolle la actividad pensante del niño, su intelecto, el hábito de razonar y sacar conclusiones.
En los primigenios años de vida, el niño comenzará a darse cuenta que “la vida es un lucha de contradicciones” sobre todo cuando el niño pasa a la segunda infancia; ya que el niño va desechando viejas conductas y actitudes para adueñarse de otras nuevas que satisfaga lo que busca. Cuando, con ayuda del educador, el niño cumple las normas más elevadas que de él se exigen, las contradicciones desaparecen, pues se resuelven. Enfrentar al niño ante un conflicto posibilita el crecimiento mental del mismo, pues al resolver un conflicto se va formando en el niño la determinación y carácter para afrontar un desafío.
Como es natural, en el desarrollo psíquico del niño tiene también cierta influencia la maduración relacionada con la edad del organismo y sobre todo del sistema nervioso. Sin embargo en este proceso la mayor importancia recae sobre la educación, en el transcurso de la cual tiene lugar el desarrollo del niño. Para que el niño pueda pasar a un nuevo escalón de su desarrollo, ha de estar preparado, es decir a fin de crear nuevas posibilidades para el niño, se requiere tiempo, constancia y disciplina; todo lo adquirido requiere un acomodo mental para su prefecto entendimiento
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