“[…] y vivieron felices para siempre.” Es una de las líneas con las que toda persona puede recordar su niñez, junto con las historias de fantasía de Disney y el mundo DisneyWorld, por que quién jamás soñó con llegar a este mágico lugar y encontrarse de frente con aquel castillo tan característico.
Es por ello que Luis Morales, de tan sólo 9 años de edad, soñaba con llegar a este lugar y fue en este periodo cuando asistió por primera vez. Todo le sucedió de la nada cuando el día de su cumpleaños número 9 llegó su papá con los boletos en mano mientras le cantaba las ya famosas mañanitas, poniendo los boletos en sus manos, dejándolo abrir el sobre y dándose cuenta que lo único que le faltaba para llegar a este lugar, era esperar.
Empacando maletas casi 3 días antes, sin poder descansar cada noche pensado que personaje de Disney quería ver primero y pensando en que pasaría cuando viera el castillo o imaginando la emoción que sentiría al subirse a los juegos que veía en la tele, tenía más que dominado todo el lugar y aún no llegaba.
Fue cuando llego el día 12 de agosto de 1999 que se subió a un avión, emocionado por llegar a Orlando, Florida - pensando que Mickey Mouse llegaría por él con los brazos abiertos - fue que pasaron seis horas de largo viaje, tras una escala en Houston, Texas; que Luis Morales por fin estaba pisando suelo mágico; trasladándose tanto su familia como él a su hotel ubicado en el propio parque en el área de Animal Kingdom llamado, Animal Kingdom Lodge, que comenzó a vivir poco a poco la experiencia de Mickey Mouse.
Las horas de espera para poder comenzar a descubrir este nuevo mundo, se vieron aún más alargadas cuando Luis ya estaba ahí, todo se le hacía mucho más lento y en el momento de registro en el hotel, se le hizo agonía ya que no podía entender porque tendría que hacer tanto procedimiento por un simple cuarto; tras todo el papeleo que tuvo que ver como su papá llenaba, llego a su cuarto y fue cuando la aventura comenzó.
Se trasladó por un tranvía que pasa por todas partes del parque ya que este está dividido en cuatro secciones, comenzando por Animal Kingdom, para pasar de esta manera a Disney’s Hollywood Studios, siguiendo a Epcot en donde se pudo sentir en Francia, Alemania y hasta en México con los lugares representativos de distintos lugares del mundo, para finalizar con Magic Kingdom lugar donde el castillo que tanto estaba esperando se ubicaba.
Se bajo del tranvía y fue de esta forma que empezó a caminar desde la estación hasta esta gran calle que perfila al castillo, sus nervioso incrementaban, no sabía porque estaba nervioso, y pensaba si este sería tan grande como en las películas o las fotos de los folletos que tanto tiempo observo o que sí se iba a encontrar a una princesa, o inclusive se estaba cuestionando si en realidad este castillo existía. Dio la vuelta a una glorieta que se encuentra antes de entrar a esta calle, y fue ahí justamente doblando la glorieta que pudo verlo a lo lejos, lleno de luces cambiantes verdes, moradas y blancas que pintan el castillo mientras el día se apagaba y la gente caminando a sus alrededores.
Luis no podía creer lo que sus ojos veían y mucho menos cuando estos se llenaron de lágrimas y fue cuando la idea de que estaba ahí se hizo real.