Archive for the 'Apuntes de Ocasión' Category

Ultima Nota

Jorge Luis Ortega February 17th, 2009

Cuando abrí los ojos
Volví a darme cuenta de que tu no estabas
Y volví a quedarme dormido
Para continuar lo que tenía en sueños contigo.

Cuando desperté
Vi el espacio vacío en mi cama,
Abrí el buró y leí nuevamente tu última nota:
‘no tardo… no quiero dejarte esperando’
Han pasado seis años y sigo tirado en la cama, llorando…

Puebla, Julio 14, 2008

Poema para alguien que escribe

Jorge Luis Ortega February 17th, 2009

Me he pasado toda la tarde
Escribiéndote

y lo haré hasta que mi tinta se harte de ti
cuando ya no quiera escribirte es porque mi mano está cansada
en alguna hora tienes que llegar

te escribiré hasta que vuelvas
tarde o temprano otra pluma he de encontrar

si te escribo es mi manera de esperar
no tengo nada que ofrecerte
más que mis letras y mi débil soledad

si tu quieres, amiga mía
te doy todo lo que soy con mis letras y sin tu presencia
porque soy alguien que escribe
de tu partida y que aún siente tu ausencia.

Puebla
Julio 10, 2008

Poema para un día

Jorge Luis Ortega November 19th, 2008

Espero
que regreses antes que se haga de
tarde

espero que no te vayas antes de que
amanezca

espero que te quedes parte del día

o mañana te esperaré nuevamente cuando pase
el mediodía.

espero que hoy se el día en que ya no tenga que esperar.

Puebla
Julio 10, 2008

Un Juego

Jorge Luis Ortega November 19th, 2008

Deberíamos
Jugar
a
no
extrañarnos
esta
tarde.

Puebla
Junio 15, 2008

Algunas Cosas

Jorge Luis Ortega October 22nd, 2008

Ojalá me olvide pronto de pensar en ti
y que el cansancio me haga dormir olvidando tu sueño.

Que mis ganas de sentirte cerca
se conformen con la almohada,
que me baste un trago de agua para ya no tener tu sabor en mi boca
y que solo un buen baño de agua fría me limpie de tu olor en mis ropas.

Ojalá me olvide de pensar
y me seque de las cosas que me ponen triste.

Puebla
Marzo 24, 2008

Recuerdos Quisquillosos

Jorge Luis Ortega October 22nd, 2008

Cuando era niño,
los Reyes Magos nunca llevaron a casa
aquello que pedía.

Mis Padres,
siempre olvidaban comprarme
los sobres de estampas para mi colección.

Y los abuelos
no cumplieron el acuerdo de aumentar mi tarifa de mi meseda.

Cuando llegué a la adolescencia
sólo compraba lo que podía,
no lo que yo realmente quería.

Y, en algún momento de mi madurez,
sólo tuve lo necesario para vivir
hasta que te fuiste.

¿Me entiendes?
Nunca tuve lo que siempre quise.

México DF
Marzo 2, 2008