June 29, 2008
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En oportunidad de la celebración de su trigésimo aniversario la ALAIC se ha planteado la conveniencia de alentar el análisis del papel que desempeñan los sistemas mediáticos en el presente latinoamericano, caracterizado por procesos de transición política, económica y cultural atravesados, a su vez, por dinámicas de movilización y participación social.
En tal sentido, los temas seleccionados para orientar los debates de los congresistas son los siguientes:
Tema central
- Medios de comunicación, Estado y sociedad en América Latina.
Subtemas
- La “sociedad mediática” y las transformaciones políticas y sociales contemporáneas.
- Medios públicos versus medios privados: control social y participación de la sociedad civil.
- Medios y movimientos sociales en América Latina hoy.
- Los observatorios de medios en la construcción de las sociedades democráticas: Las experiencias latinoamericanas.
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June 16, 2008
Tesis
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¿Tienes problema para elegir tu tema de titulación? Aquí tienes algunas ideas que te pueden ayudar…

June 16, 2008
Investigación en Turismo
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En turismo, no hay peor investigación que la que no se hace.
Mtro. Jorge H. Trujillo Rincón, Coordinador del CIENTUR.
Escuela de Administración Turística
Universidad Anáhuac
Según Neal J. Salkind, “la investigación de alta calidad se caracteriza por varios atributos: se basa en el trabajo de otros; se puede repetir; se puede generalizar a otras situaciones; se basa en algún razonamiento lógico que está vinculado a una teoría; genera nuevas preguntas o es de naturaleza cíclica; es incremental; es una actividad apolítica que debe emprenderse con el fin de mejorar la sociedad” y ¡se puede hacer!.
Ante tal panorama, analizar los atributos de la investigación turística en México con el fin de explorar su nivel de calidad se convertiría en “la línea de investigación más importante” y por ello, implicaría el ejercicio más serio y formal de un trabajo colegiado entre autoridades, empresarios, instituciones de educación superior e investigadores, sin embargo, de los atributos mencionados, me permitiré tomar sólo a uno con el fin de hacer breves reflexiones que permitan introducir a los lectores en este problema y con un poco de suerte, tomen una postura sobre el mismo.
El atributo en cuestión es el que apunta hacia la factibilidad de la investigación, es decir, ¿¡se puede hacer!?. En este sentido y con el apoyo de la sabiduría popular podría iniciar mi comentario con la frase “No hay peor investigación que la que no se hace”. El problema de hacer investigación en el campo del turismo puede mostrar una gran cantidad de aristas, sin embargo, me centraré en las siguientes:
Primero, son evidentes las limitaciones que impone una fuerte restricción financiera, ya que, pareciera que la investigación carece de sentido en un mundo en el que la toma de decisiones se debe hacer “velozmente”, de lo contrario se corre el riesgo de llegar tarde a la meta. No se si estén de acuerdo conmigo, pero sería interesante saber ¿cuántos errores se dejarían de cometer si la toma de decisiones estuviera sustentada en algo más que sólo ganar y hacerlo rápidamente o, desde otra perspectiva, cuántas acciones podrían beneficiar el desarrollo económico de la población?
Segundo, una situación importante es la inalcanzable política en materia de ciencia y tecnología por parte de las instituciones especializadas en turismo. Es interesante y, al mismo tiempo, triste ver que los programas en materia de turismo se encuentran lejanos de los apoyos institucionales del Programa Nacional de Posgrado, ya que les es imposible acceder a los estándares del CONACYT. Por lo anterior, es más recomendable para la obtención de becas estudiar posgrados en temas como Economía, Geografía, Administración Pública, Urbanismo, Ciencia Política, Desarrollo Rural, etcétera y no propiamente en turismo.
El tercero de los factores que condicionan a la investigación turística es la falta de acuerdos en materia de temas prioritarios que se vean reflejados en líneas que aseguren sentido en el marco de la escasez de recursos y permitan la construcción de un proyecto turístico nacional que trascienda el criterio de división del trabajo en el que la federación “facilita”, los estados “promueven” y el binomio gobierno – empresarios locales “dirigen”. Lo anterior requiere de una organización multi-sectorial regional pero con una visión de desarrollo económico. A estas alturas es imperdonable que gobiernos, empresarios, academia y profesionales sean ejércitos con guerras y trincheras propias, pero que carecen de proyecto común en beneficio de la población.
Un cuarto tema es el de la incongruencia y la impertinencia de la investigación turística, ya que es frecuente encontrar preocupaciones y ocupaciones en materia del análisis del turismo a nivel mundial y para América, así como un amplio manejo estadístico de las demandas y las ofertas turísticas en el nivel global o nacional, mientras que en el nivel local o de “la dirección”, la investigación turística no se ve a si misma como una forma de resolver problemas claros e importantes para la sociedad relacionados con la gestión, diversificación, infraestructura, transporte, localización, impactos ambientales y sociales, entre muchos otros.
Un quinto aspecto es el interminable debate académico sobre el cuerpo teórico. A la luz de la argumentación que hace la Organización Mundial del Turismo, a través de un grupo respetable de académicos europeos en el libro Introducción al turismo, se hace ver a la ausencia de definición absoluta de turismo y la existencia del debate académico, dos grandes debilidades del conocimiento turístico, por lo que, dicen: “se hace necesario crear un marco conceptual que actúe como punto de referencia para, entre otras cosas, poder elaborar buenas estadísticas turísticas internacionales…, ya que,…, resulta difícil plasmar la importancia de la actividad turística en toda su amplitud” (Sancho, 1998, p.41). Considero oportuno recordar que el problema de la importancia económica del turismo es uno de los temas de mayor interés para los gobiernos, pero debo subrayar que no es el único para la academia y que las dos debilidades mencionadas anteriormente, no son más que oportunidades para desarrollar el estudio del fenómeno turístico y enriquecerlo teórica y metodológicamente.
El siguiente punto es el de ¿cómo se busca el conocimiento turístico, es decir, cómo se investiga?. Existe una metáfora que ejemplifica este tema, misma que me permitiré presentar y dice así: “Cuentan que en una noche muy obscura, una persona debajo de un farol busca unas llaves que se le cayeron, cuando un policía se acerca y le pregunta: “¿qué se le perdió?”, a lo que la persona responde: “unas llaves”. El policía continúa, “¿y se le perdieron aquí?”, y la persona le dice: “no, se me cayeron en el callejón, pero aquí hay luz”.
Expectativas sobre los resultados. Éste es el último de los temas que comentaré y no por eso, es menos importante, muy por el contrario. Cuando se revisan los alcances de las investigaciones a la luz de todos los comentarios anteriores, pues es más que probable demostrar emociones que lleven al “juez” a poner énfasis en las limitaciones de los estudios; el cuestionamiento sobre la certeza de los resultados; la duda sobre la confianza o la cobertura; la incisión en cualquiera de los aspectos que son terreno fértil para esto y hasta los “ejercicios de contubernio” que el mismo Fouché envidiaría.
Ante esto, lo único que puedo decir es que la investigación turística en nuestro país es un tema abierto e incierto, inacabado o más bien, por empezar en el que las expectativas rebasan con mucho a los alcances y las limitaciones pesan mucho más que la atención y el entusiasmo de los “interesados”. El problema es grave y puedo aventurarme a asegurar que tiene una relación directa con el nivel de competitividad del sector, de los destinos y de las empresas, así como con la calidad de nuestros turistas, ya que de la generación permanente de conocimiento científico dependen las instituciones, sus programas de estudio, su tecnología, sus profesores y, por ende, sus alumnos, mismos que en su momento, serán llamados a dirigir el turismo.