China y el cambio climático
Colaborador Invitado
27 May. 09
Reforma
Xie Zhenhua
El cambio climático es un desafío serio para la humanidad y el desarrollo sostenible, que exige tanto respuestas proactivas como un esfuerzo concertado por parte de la comunidad internacional.
Para China es muy importante hacer frente al cambio climático. En 2007, estableció el Grupo Nacional Líder sobre Cambio Climático (NLGCC, por sus siglas en inglés). Ese mismo año, emitió su Programa Nacional sobre Cambio Climático, el primero generado por un país en desarrollo y en el que planteó el objetivo de reducir su consumo energético por unidad del PBI en 20 por ciento del nivel de 2005 para 2010 y, en su Plan de Mediano y Largo Plazo para el Desarrollo de Energía Renovable, también plantea el objetivo de aumentar la proporción de energía renovable en la mezcla energética primaria a 10 por ciento para 2010, y a 15 por ciento para 2020.
Para alcanzar estos objetivos, China adoptó una serie de políticas y medidas efectivas. Redujo su consumo energético por unidad del PBI en 1.79; 4.04 y 4.59 por ciento, para 2006, 2007 y 2008, respectivamente, lo que sugiere la perspectiva de alcanzar el objetivo del 20 por ciento para 2010.
Entre 2006 y 2008, cerró unidades pequeñas de generación eléctrica termal, redujo progresivamente su capacidad de fabricación de acero atrasada, así como su capacidad de fundición de hierro y de cemento, lo que redujo la contaminación considerablemente.
Entre 2000 y 2008, aumentó su capacidad de generación de energías eólica; hidráulica y nuclear. También ha hecho grandes esfuerzos para reducir las emisiones de gases de tipo invernadero, agrícolas y rurales. De hecho, para fines de 2007, más de 26.5 millones de hogares rurales utilizaban digestores de biogás hogareños, evitando así 44 millones de toneladas de emisiones de CO2.
China aumentó sus reservorios de carbono. La tasa de cobertura forestal de China aumentó del 12 por ciento a principios de los años 1980 al 18.21 por ciento hoy. Para este año, completará la formulación de programas provinciales para el cambio climático en todo el país.
En el paquete de estímulo económico de China, se asignaron 210 mil millones de yuanes a proyectos de conservación energética, reducción de agentes contaminantes y protección del ecosistema, 370 mil millones de yuanes al ajuste estructural económico y a la renovación tecnológica, y 400 mil millones de yuanes a nuevas viviendas eficientes en el consumo de energía, ya que utilizarán materiales que no son nocivos para el medio ambiente. Además, se mejorarán los estándares de vida rurales de una manera ambientalmente sólida y sostenible.
China está haciendo enormes esfuerzos para combatir el cambio climático a pesar de que sigue siendo un país en desarrollo de bajos ingresos con un PBI per capita de apenas tres mil dólares. Según los patrones de Naciones Unidas, todavía tiene 150 millones de personas que viven en la pobreza. No tiene otra opción que favorecer el desarrollo sustentable para poder satisfacer las necesidades básicas de su pueblo y erradicar la pobreza.
La comunidad internacional tiene grandes expectativas de que se alcance un resultado positivo en Copenhague. Según la visión de China, la clave para el éxito en Copenhague reside en llevar a cabo la implementación plena, efectiva y sostenida de la Convención y su Protocolo de Kyoto (PK). Los países desarrollados que participan en el PK, colectivamente, deben reducir sus emisiones de gases de tipo invernadero en por lo menos 25-40 por ciento por debajo de su nivel de 1990 para 2020.
En el caso de los países desarrollados que no integran el PK, deberían asumir compromisos comparables con objetivos cuantificados de reducción de las emisiones. También deberían cumplir con sus obligaciones de proporcionar respaldo financiero y transferencia de tecnología para que los países en desarrollo hagan frente de manera efectiva al cambio climático.
Los países en desarrollo, en el contexto de un desarrollo sostenible y con un respaldo mensurable, declarable y verificable en términos de financiamiento, tecnología e incremento de la capacidad, deberían emprender acciones de mitigación apropiadas a nivel nacional.
La crisis financiera global ha exacerbado el desafío del cambio climático y el mundo no debe vacilar en su determinación y compromiso de resolverlo. De hecho, la crisis financiera internacional, si se la resuelve correctamente, debe transformarse en una oportunidad para alcanzar una solución positiva tanto para la protección del clima como para el desarrollo económico.
Xie Zhenhua es representante especial sobre cambio climático del presidente Hu Jintao y vicepresidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China. Copyright: Project Syndicate, 2009. www.project-syndicate.orgTraducción de Claudia Martínez
Recent posts
- Difícil encontrar salida a la recesión: Mirón Lince
- Presidente México dice ve lejana solución a finanzas públicas
- La Bolsa mexicana gana 1.30%
- Solicitudes de hipotecas en EU, al alza
- “México podría recuperar niveles pre-crisis en 2017: Monex
- México recaudará menos de lo propuesto
- Tenerife, capital de la deflación
- EL INFORME OPPENHEIMER
- AGENDA CIUDADANA
- Empeora México en índice de corrupción
Discussion & Comments
See what people are saying about your posts.