La niña Pegalona
En el Colegio Progreso de Puebla, escuela de monjas y niñas, se encontraba en 1° de primaria una niña muy golpeadora y agresiva del salón llamada Rosa María a la cual estaban haciendo una actividad de matemáticas de repente la maestra dijo “niñas cuando vayan terminando formense para revisarles”, Rosa María al terminar se formó pero se de repente se le cayó el lapicero y la niña castrósa de Mariana se levantó de su lugar para formarse en donde estaba rosa María, cuando María recogió su lapicero se dio cuenta que la niña Mariana había ocupado su lugar y Rosa María le dijo –Quítate de aquí, éste es mi lugar−No, yo te lo gané, formate hasta atrás contestó MarianaLa pequeña Rosa María le enojo tanto que le mordió el brazo, las otras compañeras que estaban formadas asombradas y criticando le avisaron a la Maestra, mientras que la grandota de Mariana le regresó la mordida, se sentó en su lugar y comenzó a llorar, la pequeña de Rosa María se quedó parada esperando que le revisaran su trabajo, la Maestra al enterarse se dirije a la fila y comenzó a regañar tanto a Rosa María como Mariana y como cualquier Maestra les dijo que se pidieran disculpas y que no se volviera repetir.Finalmente las niñas entre dimes y diretes, entre gestos molestos y a producto de gallina se pideron disculpas.
